Google desarrolla una cuchara para mejorar la vida de personas con Parkinson

Captura de pantalla 2014-12-01 a la(s) 08.34.57Google siempre apuesta por cambiar la vida de las personas, por aportar mayor comodidad a su día a día. Así, hemos asistido en los últimos tiempos a sus gafas de realidad aumentada, a los coches sin conductor o, por qué no, también hemos visto reducida nuestra dificultad para encontrar cualquier lugar o rincón del planeta gracias a su Google Maps; en definitiva, muchas son las funcionalidades que no paran de inventar para mejorarnos la vida. Ahora, el caso que nos ocupa es el de una cuchara, pero no una cuchara cualquiera. A simple vista se trata de una cuchara de carácter infantil; de esas que nuestros pequeños utilizan para comer sus cereales cada mañana. En sus entresijos, encontramos algo mucho más sensible. Hablamos de la creación de Liftware, una empresa que compró en septiembre y que posibilita algo tan sencillo como comer sin mancharse o perder los alimentos en el trayecto plato-boca en personas con Parkinson. Una vez más, hablamos de facilitar la vida de las personas con un mecanismo rápido, fácil y práctico.

En el diario nacional ElPais.com encontramos mucha más información sobre su forma de funcionar. Un mecanismo que viene a mejorar la vida de miles de personas, quienes se ven mermadas en acciones tan cotidianas como comer día a día. Una situación invalidante y desesperante que podría mejorarse de manera significativa gracias a esta creación.

Los sensores que se esconden en su interior recogen el movimiento, su procesador analiza el patrón y, por último, el mecanismo interno, los neutraliza. Los primeros estudios del fabricante estiman una reducción del 76% del efecto de los movimientos. Katelin Jabbari, portavoz de Google, explica el porqué de esta inversión: “Queremos, en primer lugar, hacer la vida más sencilla a los enfermos de párkinson. A largo plazo, entender mejor cómo afecta y las diferentes formas de paliar sus efectos”. El hecho de anunciar su venta esta semana no es casual, justo cuando se celebra el tradicional encuentro familiar de Acción de Gracias y se acerca la Navidad: “Estas festividades están llenas de cenar familiares que pueden poner en dificultades, especialmente comiendo, a muchos. Queremos que se relajen”.

Los envíos comenzarán el próximo lunes a un precio de 235 euros, no parece una opción demasiado ajustada, pero sí práctica. Venden a Europa y Australia con un recargo de 40 dólares (32 euros). Según los cálculos del fabricante, cada comida sale a 27 céntimos durante el primer año y, a partir de ese momento, queda amortizado. Incluye un cargador, muy parecido al sistema de los cepillos de dientes eléctricos. Por 19,95 dólares (16 euros) ofrecen un recambio de la cuchara o un complemento para convertirlo en tenedor.

Berta, enferma de párkinson, la primera vez que usó la cucharilla de Google.

En Estados Unidos, según los datos del buscador, un millón de habitantes padece la enfermedad y más de 10 millones, 220 en todo el mundo, sufren temblores. La madre de Sergey Brin, cofundador de Google, es una de las afectadas. Él mismo, tras varios análisis, es consciente de tener predisposición genética para padecer esta dolencia. Hace dos años donó 50 millones de dólares (49, de euros) para investigar. La adquisición de estos laboratorios, cuya cifra no se ha revelado, es un impulso más en esta línea. Larry Page, cofundador de Google, tiene una regla que sigue a la hora de comprar empresas. La denomina “el cepillo de dientes” y consiste en invertir en aplicaciones o servicios que se usen a diario. Esto explica la compra de la aplicación Waze, por ejemplo, o los termostatos de Nest. La cuchara encaja dentro de esta idea.

Anupam Pathak, el director del equipo que ha inventado la cuchara, celebra que hayan pasado a formar parte de Google X, los laboratorios futuristas de Google. Ahora lidera la división de salud. “Veníamos de un equipo de cuatro personas, como cualquier startup de San Francisco”, explica, “dentro del campus de Mountain View nos sentimos mucho más creativos para emplear nuestras ideas de una manera más amplia. Si construyes algo con tus manos, desde cero, y ver que tiene impacto, que funciona, la sensación es indescriptible”.

Entre los proyectos más destacados de X Life se encuentran las lentillas que miden el nivel de glucosa de los diabéticos o las nanopartículas capaces de detectar enfermedades a través del torrente sanguíneo.

Vídeo corporativo de LIftlabs con enfermos de Parkinson utilizándola

El fabricante de chips Intel también ha mostrado interés en investigar la enfermedad. Confía en los wearables, tecnología integrada en ropa o complementos, para atajar los efectos más visibles del párkinson. Este verano cerró una alianza con la fundación del actor Michael J. Fox, que padece la enfermedad. El programa pretende añadir sensores en su vida cotidiana para poder conocer a distancia sus reacciones y necesidades en una primera fase. La segunda pasa por analizar los datos y poder determinar mejores terapia basándose en la frecuencia y gravedad de los síntomas. 

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