Aplicaciones del análisis de neuroimagen: Esclerosis Múltiple.


El análisis de neuroimagen es una herramienta muy potente para poder medir cambios estructurales, y de ese modo, evidenciar mejorías tras la administración de un tratamiento o simplemente, hacer un seguimiento más exhastivo a un paciente.

Dado un estudio de RM, se pueden determinar aquellas zonas del cerebro que se corresponden con lesiones en la sustancia blanca. Estas escleras se pueden catalogar como “carga lesional leve-moderada”, y “carga lesional extrema”. Se estudian 136 regiones de sustancia blanca, obteniendo el volumen que ocupa la lesión dentro de cada región y el porcentaje de la región ocupado por la esclera.

Caso de éxito

Mujer de 30 años con EM. Después de un tratamiento de 6 meses, su médico observa mejoría en sus síntomas, pero necesitaba objetivizar esa mejoría. Para ello nosotros analizamos una RM previa y una posterior al tratamiento, pudiendo distinguir entre carga lesional leve-moderada y carga lesional extrema, fijándonos también en la disminución o aumento en las regiones de interés o ROI (Regions Of Interest). En ningún momento se nos dijo qué síntomas tenía esta mujer, ni en qué había mejorado.

Los resultados de ese informe son los siguientes:

Se observa una disminución general de la carga lesional leve-moderada del 5,4%, y disminución de la carga lesional severa de un 3.7%. En total, la disminución de la carga lesional total es del 5,4%.
Si hablamos de ROI, o regiones de interés, la disminución de la carga lesional es del 0,322% del volumen total del ROI. Es decir, para una determinada estructura o ROI, por ejemplo el giro cingulado izquierdo, su volumen pasa de 2,002 cc a 1,918 cc, siendo la carga lesional en el pirmer caso de 0,468 cc, pasando a ser  0,316 cc. La carga lesional ha disminuido un 32,54%, y el % de carga lesional para esa región del cerebro ha disminuido un 4,18%.

Se observa disminución de la carga lesional del cingulum, un tracto que es parte del sistema límbico y que está implicado en atención, memoria y emociones (Rudrauff et al., 2008), también hay disminución en el uncinate fasciculus, que se considera parte del sistema límbico, aunque sus funciones no están muy claras, pero es posible que esté implicado en el procesamiento de la emoción, memoria y lenguaje (Gaffan and Wilson, 2008; Ross, 2008; y Catani and Mesulman 2008). Por último, también se observa una disminución de la carga lesional de fascículo inferior fronto-occipital, que está implicado en la lectura (Epelbaum, 2008; y Catani and Mesulam 2008), atención (Doricchi 2008) y procesamiento visual (Fox, 2008; y Rudrauff et al., 2008) También se observa una disminución de la carga lesional en la sustancia blanca adyacente al tálamo, lo que podría coincidir con una mejoría en la sensibilidad al dolor, y una disminución generalizada en la sustancia blanca adyacente a las regiones implicadas en visión, como el cuneus, la sustancia blanca adyacente al giro fusiforme o giro inferior occipital.

El médico que llevaba el caso nos comentó que la mejoría en los síntomas que había detectado cuadraban con las cambios estructurales que nosotros evidenciamos.

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