Una nueva esperanza para el tratamiento de la adicción a la cocaína


Los nuevos descubrimientos aportados por investigadores de la Universidad de Wisconsin-Milwaukee (UW-M) ofrecen por primera vez un potencial tratamiento farmacológico para la adicción a la cocaína.


New discoveries by researchers at the University of Wisconsin-Milwaukee (UWM) offer potential for development of a first-ever pharmacological treatment for cocaine addiction.

Los estudios de Devin Mueller, profesor asistente de psicología en la UW-M y co-autor , junto a James Otis, de la investigación, han demostrado que un beta-bloqueante común, el propranolol, utilizado actualmente como tratamiento de la hipertensión y la ansiedad, es eficaz para la prevención de recuerdos asociados con el consumo de cocaína en modelos animales de adicción. “Esta es la primera vez que se descubre un tratamiento terapéutico que bloquea la recuperación de recuerdos asociados con la adicción a las drogas, una de las principales razones de las recaídas que experimentan las personas adictas”, comenta Mueller. Esta investigación fue publicada en la revista Neuropsychopharmacology.

La cocaína es una de las peores adicciones, un 80 por ciento de las personas que tratan de dejar esta droga experimentan una recaída antes de los seis meses. “Actualmente, no hay ningún medicamento aprobado por la FDA para tratar con éxito la adicción a la cocaína”, dice Mueller, “sólo se conocen aquellos que se utilizan para tratar los síntomas de abstinencia, pero éstos no son eficaces en la prevención de recaídas”.

“Los efectos del propranolol fueron de larga duración y podrían ser permanentes, incluso sin las dosis posteriores y en presencia de estímulos conocidos para inducir una recaída”, explica Mueller.

En la actualidad, “la terapia de exposición” se utiliza para ayudar a los adictos a suprimir la búsqueda de drogas. En esta terapia, el paciente es expuesto repetidamente a estímulos que provocan ansiedad, pero que no los satisface. Esta terapia realizada repetidamente, hace que el paciente experimente menos ansiedad cuando se les presentan los estímulos.

Sin embargo, el éxito de la terapia de exposición es limitado. La combinación de esta terapia con el uso de propranolol, dice Mueller, aumentaría la eficacia del tratamiento.

El propranolol fue elegido para este estudio porque ya había sido utilizado  anteriormente para aliviar algunos de los síntomas de abstinencia que experimentan durante su recuperación los adictos a la cocaína. Aquellos que tomaron propanolol fueron capaces de continuar con la terapia de exposición durante más tiempo que aquellos que no lo tomaron.

Mueller añade que el propranolol nunca ha sido probado como tratamiento para la extinción de recuerdos de la memoria. Con el fin de desarrollar un tratamiento contra las drogas para la superación de las recaídas, el siguiente paso de esta investigación será determinar en qué parte del cerebro actúa el propranolol para mediar el acceso a los recuerdos asociados con la cocaína.

El estudio fue financiado por el Instituto Nacional sobre Abuso de Drogas, uno de los Institutos Nacionales de Salud, y por la Iniciativa para el crecimiento de Investigación UW-M.

A common beta blocker, propranolol, currently used to treat people with hypertension and anxiety, has shown to be effective in preventing the brain from retrieving memories associated with cocaine use in animal-addiction models, according to Devin Mueller, UWM assistant professor of psychology and a co-author with James Otis of the research.

“This is the first time that a therapeutic treatment has been shown to block the retrieval of memories associated with drug addiction, a major reason many addicts experience relapse”, says Mueller.

The research was published in the journal Neuropsychopharmacology.

Cocaine is one of the worst drug addictions to kick, with about 80 percent of those trying to quit experiencing a relapse within six months.

“Right now, there are no FDA-approved medications that are known to successfully treat cocaine abuse,” says Mueller, “only those that are used to treat the symptoms of cocaine withdrawal, which are largely ineffective at preventing relapse.”

The effects of propranolol were long-lasting and could be permanent, he says, even without subsequent doses and even in the presence of stimuli known to induce relapse.

Currently, “exposure therapy” is used to help recovering addicts suppress their drug-seeking behavior. In this therapy, the patient is repeatedly exposed to stimuli that provoke cravings but do not satisfy them. Done repeatedly over time, the patient experiences less craving when presented with those stimuli.

The success of exposure therapy, however, is limited. Combining therapy with the use of propranolol, says Mueller, would boost the effectiveness of the treatment.

Propranolol was chosen for the memory study because it has been used before to ease some withdrawal symptoms experienced by recovering cocaine addicts. Those using the drug were able to continue exposure therapy for longer periods than those without the drug.

But Mueller adds that propranolol has never been tested for use with memory extinction before.

In order to develop a drug treatment for overcoming relapse, the next step in the research is to determine where in the brain propranolol acts to mediate the retrieval of cocaine-associated memories.

The study was funded by the National Institute on Drug Abuse, one of the National Institutes of Health, and by the UWM Research Growth Initiative.

Deja un comentario.

Tu dirección de correo no será publicada.

*



*