La belleza está en la corteza frontal del que mira

Según un estudio financiado por el Wellcome Trust, una región en la parte frontal del cerebro “se enciende” cuando experimentamos la belleza de una obra de arte o de un fragmento musical. El estudio, publicado el 6 de julio en la revista PLoS One, sugiere que todas las obras de arte, cualquiera que sea su naturaleza, tienen en común que activan la misma región del cerebro. Este dato apoyaría el punto de vista de David Hume y de otros que afirman que la belleza está en el espectador y no en el objeto.
A region at the front of the brain ‘lights up’ when we experience beauty in a piece of art or a musical excerpt, according to new research funded by the Wellcome Trust. The study, published July 6 in the open access journalPLoS One, suggests that the one characteristic that all works of art, whatever their nature, have in common is that they lead to activity in that same region of the brain, and goes some way to supporting the views of David Hume and others that beauty lies in the beholder rather than in the object.

“La cuestión sobre cuáles son las características que hacen que los objetos sean bellos se ha debatido durante miles de años por los artistas y los filósofos del arte, pero sin llegar a una conclusión concreta”, dice el profesor Semir Zeki, del Laboratorio Wellcome de Neurobiología de la UCL (University College London). “También ha sido motivo de debate si tenemos un sentido abstracto de la belleza, es decir, uno que despierte en nosotros la misma experiencia emocional poderosa, independientemente de si su origen es, por ejemplo, musical o visual. Ya era hora de que la neurobiología abordara estas cuestiones fundamentales “.

El estudio se realizó con 21 voluntarios de diferentes culturas y orígenes étnicos que clasificaron una serie de pinturas o fragmentos musicales en tres categorías: hermoso, indiferente o feo. A continuación, les mostraron estas mismas imágenes y fragmentos musicales mientras se les realizaba una resonancia magnética funcional (fMRI), que mide la actividad  del cerebro.

El profesor Zeki y su colega el Dr. Tomohiro Ishizu encontraron que un área en la parte frontal del cerebro conocida como el área orbitomedial de la corteza frontal, parte del centro de placer y recompensa del cerebro, se activaba más en los sujetos cuando escuchaban una pieza musical o veían una imagen que habían calificado previamente como hermosa. Por el contrario, no se activaba ninguna región del cerebro en particular cuando los sujetos observaban obras de arte calificadas como “feas”, aunque la experiencia de la fealdad visual cuando se compara con la experiencia de la belleza se correlaciona con la activación de una serie de regiones.

La región orbitomedial de la corteza frontal ha sido asociada anteriormente a la apreciación de la belleza, pero esta es la primera vez que los científicos han sido capaces de demostrar que la misma área del cerebro se activa tanto por la belleza visual como por la belleza auditiva. Esto implica que la belleza, en efecto, existe como un concepto abstracto en el cerebro.

El área orbitomedial de la corteza frontal no fue la única región que se activó por la belleza. Como era de esperar, la corteza visual, que responde a los estímulos visuales, fue más activa al ver una pintura que al escuchar música, y viceversa para la corteza auditiva.

Sin embargo, fue particularmente interesante que la actividad en otra región, el núcleo caudado, que se encuentra cerca del centro del cerebro, aumentaba en proporción a la belleza relativa visual de la pintura. El núcleo caudado ha sido relacionado anteriormente con el amor romántico, lo que sugiere una correlación neuronal entre la belleza y el amor.

El profesor Zeki añade: “Casi cualquier cosa puede ser considerada arte, pero nosotros sugerimos que sólo aquellas creaciones que modifican la actividad del área orbitomedial de la corteza frontal entrarían dentro de la clasificación de la belleza del arte.

“Un cuadro de Francis Bacon, por ejemplo, puede tener gran mérito artístico, pero no puede calificarse como hermoso. Lo mismo puede decirse de algunos de los compositores clásicos, que sus composiciones se pueden considerar más “artística” que la música rock. En alguien que encuentra el segundo tipo de música más gratificante y hermoso, esperamos ver una mayor actividad en esa región particular del cerebro al escuchar a Van Halen que cuando escucha a Wagner”.

El profesor Zeki recibió una subvención de 1 millón de libras (1,13 millones de euros) del Wellcome Trust Strategic en 2007 para desarrollar un programa de investigación en el nuevo campo de la ‘neuroestética’ para el estudio de las bases neurales y biológicas de la creatividad, la belleza y el amor. La investigación reúne la ciencia, las artes y la filosofía para responder a preguntas fundamentales acerca de lo que significa ser humano.

“The question of whether there are characteristics that render objects beautiful has been debated for millennia by artists and philosophers of art but without an adequate conclusion,” says Professor Semir Zeki from the Wellcome Laboratory of Neurobiology at UCL (University College London). “So too has the question of whether we have an abstract sense of beauty, that is to say one which arouses in us the same powerful emotional experience regardless of whether its source is, for example, musical or visual. It was time for neurobiology to tackle these fundamental questions.”

Twenty-one volunteers from different cultures and ethnic backgrounds rated a series of paintings or excerpts of music as beautiful, indifferent or ugly. They then viewed these pictures or listened to the music whilst lying in a functional magnetic resonance imaging (fMRI) scanner, which measures activity in the brain.

Professor Zeki and colleague Dr Tomohiro Ishizu found that an area at the front of the brain known as the medial orbito-frontal cortex, part of the pleasure and reward centre of the brain, was more active in subjects when they listened to a piece of music or viewed a picture which they had previously rated as beautiful. By contrast, no particular region of the brain correlated generally with artwork previously rated ‘ugly,’ though the experience of visual ugliness when contrasted with the experience of beauty did correlate with activation in a number of regions.

The medial orbito-frontal cortex has previously been linked to appreciation of beauty, but this is the first time that scientists have been able to show that the same area of the brain is activated for both visual and auditory beauty in the same subjects. This implies that beauty does, indeed, exist as an abstract concept within the brain.

The medial orbito-frontal cortex was not the only region to be activated by beauty. As might be expected, the visual cortex, which responds to visual stimuli, was more active when viewing a painting than when listening to music, and vice versa for the auditory cortex.

However, particularly interesting was that activity in another region, the caudate nucleus, found near the centre of the brain, increased in proportion to the relative visual beauty of a painting. The caudate nucleus has been reported previously to correlate with romantic love, suggesting a neural correlate for the relationship between beauty and love.

Professor Zeki adds, “Almost anything can be considered art, but we argue that only creations whose experience correlates with activity in the medial orbito-frontal cortex would fall into the classification of beautiful art.

“A painting by Francis Bacon, for example, may have great artistic merit but may not qualify as beautiful. The same can be said for some of the more ‘difficult’ classical composers — and whilst their compositions may be viewed as more ‘artistic’ than rock music, to someone who finds the latter more rewarding and beautiful, we would expect to see greater activity in the particular brain region when listening to Van Halen than when listening to Wagner.”

Professor Zeki was the recipient of a £1million Wellcome Trust Strategic Award in 2007 to establish a programme of research in the new field of ‘neuroaesthetics’ in search of the neural and biological basis for creativity, beauty and love. The research brings together science, the arts and philosophy to answer fundamental questions about what it means to be human.

1 Comentario en La belleza está en la corteza frontal del que mira

  1. Rafael Santos Tovar // 20 octubre, 2011 en 2:59 am // Responder

    Interesante artículo y tengo el siguiente concepto de acuerdo a mi experiencia. Lo bello del arte en especial sobre la música es superficial en la mayoría de los individuos entrados a la adolecencia y creo es circunstancial (cultural e ideológico) es adquirido. Lo interesante es ver como algunos adolecentes cercanos a la edad adulta integran a sus gustos, música clasificada como “clásica”, pero lo hacen sin la expresión pública. se ajustan al ambiente que les rodea a la época a la moda, donde esta lo innato de lo bello. me gustaría saber si hay algún estudio al respecto. gracias

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