Investigadores de la Facultad de Medicina de la Universidad de Boston han determinado que el exceso de grasa abdominal en personas sanas de mediana edad aumenta el riesgo de padecer demencia. Los resultados preliminares sugieren una relación entre la obesidad y la demencia que podría dar lugar a prometedoras estrategias de prevención en el futuro.
Los resultados de este estudio se han publicado en la web de Annals of Neurology, la revista de la Asociación Americana de Neurología.
En 2005 la Organización Mundial de la Salud (OMS) publicó un informe en el que se estima que 24,3 millones de personas tienen alguna forma de demencia, con 4,6 millones de casos nuevos cada año. Las personas con demencia presentan una disminución de la memoria a corto plazo y a largo plazo, problemas con el procesamiento del lenguaje y una menor capacidad para resolver problemas.En definitava, una disminución de sus funciones cognitivas. El diagnóstico clínico de la demencia se produce cuando dos o más funciones del cerebro están significativamente alteradas. Los síntomas de la demencia se pueden atribuir a causas irreversibles, como la enfermedad de Alzheimer, la demencia vascular, o la enfermedad de Huntington, o causadas por afecciones tratables como un tumor cerebral, reacción a determinados medicamentos, o problemas metabólicos.
Para este estudio, la Dra. Sudha Seshadri y sus colaboradores reclutaron los participantes del Framingham Heart Study. La muestra incluyó a 733 participantes con una edad media de 60 años, y siendo, aproximadamente, el 70% del grupo de estudio mujeres. Los investigadores examinaron la asociación entre el índice de masa corporal, el perímetro abdominal, la relación cintura/cadera y medidas de la grasa abdominal, con las mediciones por resonancia magnética del volumen total del cerebro, el volumen corporal, el volumen de la sustancia blanca del cerebro y los infartos cerebrales en los participantes de mediana edad.
“Nuestros resultados confirman la asociación inversa entre el aumento del índice de masa corporal con volúmenes inferiores del cerebro en los adultos de mediana edad, aunque nuestros resultados necesitan una muestra de estudio mucho más grande”, señaló la Dra. Seshadri. Los estudios anteriores se llevaron a cabo con grupos de menos de 300 participantes, mientras que el presente estudio incluyó a más de 700 personas.
“Lo más importante es que nuestros datos sugieren una fuerte conexión entre la obesidad del centro del cuerpo, en particular el componente de la grasa visceral de la obesidad abdominal y riesgo de demencia y enfermedad de Alzheimer”, añadió la Dra. Seshadri.
“Nuestros resultados, aunque preliminares, proporcionan una mayor comprensión de los mecanismos subyacentes a la relación entre la obesidad y la demencia”, concluye la Dra. Seshadri. ”Otros estudios se sumarán a nuestros conocimientos para ofrecer métodos de prevención.”

