Puede parecer un pequeño consuelo desde cualquier punto de vista, pero un nuevo estudio afirma que los pacientes con cáncer tienen menos probabilidades de desarrollar Alzheimer, y los pacientes con Alzheimer tienen menos probabilidades de contraer cáncer.
“Hay gente que tiene tanto la enfermedad de Alzheimer como cáncer, pero es mucho menos común de lo que cabría esperar”, dice la autora principal del estudio, la Dra. Catherine M. Roe, profesora de investigación en neurología de la Facultad de Medicina en la Universidad Washington (St. Louis, EEUU). “Si es realmente una asociación inversa, nos daría una forma más de descubrir lo que va mal tanto en el cáncer como en el Alzheimer, y que nos podría llevar a nuevas formas de tratar ambas enfermedades”.
Durante años se han estado dando indicios de que no existe una relación entre los tipos de cáncer y los trastornos neurológicos. El efecto se observó primero en pacientes con Parkinson, que padecen cáncer con menos frecuencia. Estudios posteriores han sugerido que los enfermos de esclerosis múltiple tendrían menor número de tumores, y que los pacientes con síndrome de Down, que viven hasta mediana edad o más, han reducido la incidencia de cáncer.
Hace seis años, la Dra. María Behrens, siendo investigadora postdoctoral en el Alzheimer’s Disease Research Center (ADRC) de la Universidad Washington, se dió cuenta de que en los hogares de ancianos de su país natal, Chile, había pocos pacientes que tenían cáncer. Las Dras.Roe, Behrens junto con sus colaboadores realizaron un estudio en el ADRC con datos de voluntarios, y encontraron que las personas con Alzheimer, si en el futuro desarrollaban cáncer, lo harían más lentamente.
Para este nuevo estudio, los científicos siguieron a 3.020 personas mayores de 65 años inscritos en el Estudio de Salud Cardiovascular, y el Instituto Nacional para la Salud del Corazón, Pulmón y Sangre, reuniendo gran cantidad de datos sobre la salud de sus participantes. Los científicos del ADRC siguieron a los sujetos durante un promedio de cinco años para ver si desarrollaban demencia, y durante un promedio de ocho años para ver si eran hospitalizados por cáncer. Cuando empezó el estudio, 164 pacientes ya tenían la enfermedad de Alzheimer, y 522 pacientes habían sido diagnosticados de cáncer.
Durante el estudio, 478 personas desarrollaron demencia, y 376 desarrollaron cáncer invasivo. Los que tenían Alzheimer al comienzo del estudio fueron un 69 por ciento menos propensos a ser hospitalizados por cáncer que aquellos que no tenían Alzheimer al inicio del estudio. Las personas de raza blanca que tenían cáncer cuando comenzó el estudio, tenían un riesgo un 43 por ciento menor de desarrollar enfermedad de Alzheimer. Este último hallazgo, sin embargo, no fue evidente en los grupos minoritarios.
Para asegurarse de que los doctores o el personal sanitario que trataba a los pacientes de Alzheimer no estuvieran demasiado absortos en darse cuenta de la aparición del cáncer, los investigadores también supervisaron la incidencia de cáncer en pacientes con demencia vascular. Los científicos creen que esta condición es causada por la falta de sangre al cerebro.
“Si la menor probabilidad de diagnosticar cáncer se debe simplemente al hecho de que los médicos no detectaban el cáncer en personas con demencia, la disminución debería haberse puesto de manifiesto tanto para los pacientes con Alzheimer como con demencia vascular”, comenta la Dra. Roe. “Pero la disminución en el riesgo de padecer cáncer sólo se observó en los pacientes con Alzheimer”.
¿Podría estar matando el Alzheimer a los pacientes antes de ser diagnosticados de cáncer? La Dra. Roe comenta que los epidemiólogos tienen técnicas de análisis para ajustar esas muertes. También observa que los pacientes con demencia vascular tienden a morir antes que los pacientes con Alzheimer, pero tienen un mayor riesgo de padecer cáncer que los pacientes con Alzheimer.
Por último, la Dra. Roe advierte que el estudio se basó en los datos de hospitalización por cáncer, lo que significa que los casos de cáncer benigno, inoperables o no tratados no pudieron ser considerados. Este equipo de investigación planea estudiar una mayor población de pacientes para ver si los riesgos de padecer la enfermedad de Alzheimer cambia el riesgo respecto a tipos específicos de tumores, y si ciertos tipos de cáncer tienen mayores o menores efectos sobre el riesgo de padecer Alzheimer.


