El pasado mes de abril de 2009 se publicó un curioso artículo sobre un fármaco experimental denominado ZIP que bloquea la actividad de una molécula que el cerebro necesita para retener parte de la información aprendida. Hasta ahora sólo se ha probado en
animales.
La investigación es obra de científicos vinculados al sistema universitario estatal en Nueva York que trabajan con un fármaco que, aplicado a una molécula en el cerebro, borra cierta información.
El fármaco, llamado ZIP, ya se ha utilizado con animales, bloqueando la actividad de una molécula que el cerebro aparentemente necesita para retener una gran parte de la información aprendida.
A juicio del experto en neurociencia y uno de los autores del trabajo, Todd Sacktor, quien lidera el grupo investigador en el centro médico de SUNY Downstate, con sede en Brooklyn, si esa molécula es tan importante como parece, podría tener posibles efectos en el tratamiento de recuerdos traumáticos, de adicciones o en la mejora de la memoria y el aprendizaje.
Sacktor también ha descubierto que una molécula denominada PKMzeta está presente y se activa en las células cuando reciben signos de una neurona cercana.
Este hallazgo decidió que su equipo se concentrara en el estudio en dicha sustancia y evaluara la importancia que podría tener en la conducta.
Si bien hasta ahora sólo se ha experimentado con ratas, los investigadores creen que en los humanos funcionaría de forma casi idéntica.
La investigación cuenta con la colaboración del doctor André Fenton, quien estudia la memoria espacial en ratones y ratas.
Fenton ha enseñado a ratas a recordar la ubicación de objetos y a moverse por una pequeña cámara de manera que eviten una pequeña descarga eléctrica en sus patas.
Una vez aprendidos esos movimientos, los animales sortean el peligro incluso un mes después de no haber estado en la cámara.
Después de que se les inyectara en el cerebro el fármaco ZIP, el que interfiere con la molécula PKMzeta, las ratas olvidaron lo aprendido.
En tanto, investigadores del Instituto Weizmann de Ciencia, en Israel, descubrieron que una dosis de ZIP llevaba a las ratas a olvidar un sabor que tres meses antes les producía gran trastorno.
El artículo señala que hasta el momento la investigación se ha hecho sólo con animales, aunque agrega que los científicos creen que el sistema de memoria trabaja de forma casi idéntica en las personas.
“Esta probabilidad de editar la memoria tiene enormes posibilidades y suscita asuntos éticos muy importantes”- reconoció al New York Times el doctor Steven Hyman, de la Universidad de Harvard

