La enfermedad de Alzheimer está causada por la acumulación en el cerebro de un péptido llamado beta-amiloide. Por este motivo, casi toda la investigación se ha centrado en encontrar una droga con la que eliminar esta proteína y así hallar la cura de esta enfermedad neurodegenerativa devastadora.
Pero esto podría ser contraproducente, según la Dr. Inna Slutsky del Departamento de Fisiología y Farmacología de la Facultad Sackler de Medicina de la Universidad de Tel Aviv. Su última investigación demuestra que la proteína beta-amiloide es también necesaria para mantener un funcionamiento apropiado del cerebro.
Estos hallazgos podrían hacer temblar los cimientos de la investigación que se lleva a cabo sobre el mal de Alzheimer.
En un nuevo estudio publicado este mes en la revista Nature Neuroscience, la Dr. Slutsky considera que la beta-amiloide es esencial para la transferencia diaria de información a través de las redes de células nerviosas del cerebro. “Si esta proteína se elimina del cerebro”, comenta la Dr. Slutsky, “como algunos medicamentos en desarrollo están intentando, se puede producir un deterioro de la función neuronal, así como una mayor y más rápida acumulación de beta-amiloide en el Alzheimer.”
Un botón de reinicio en la investigación de drogas.
Sin beta-amiloide, un producto normal del metabolismo celular, la capacidad para aprender y recordar podría verse profundamente dañada, por lo que los fármacos actualmente en desarrollo para eliminar la beta-amiloide podría quedar obsoletos. Gracias a la investigación de la Dr. Slutsky se da un salto en la comprensión de la causa y el desarrollo de la enfermedad de Alzheimer, y además se podrían desarrollar nuevas terapias con medicamentos más eficaces.
Mediante el estudio de las sinapsis en rodajas de cerebro de ratones sanos y de las redes neuronales in vitro, la Dr. Slutsky y su equipo, determinaron que existe una cantidad óptima de beta-amiloide necesaria para mantener las neuronas en buen funcionamiento. Sus estudiantes Efrat Abramov e Iftach Dolev encontraron que si este preciso equilibrio es ligeramente alterado, la eficacia de la transferencia de información entre las neuronas se ve muy reducida. “En las neuronas, la sinapsis tiene como trabajo filtrar la información,” comentó la Dr. Slutsky. “Lo que es realmente emocionante para nosotros es el hecho de que el péptido beta-amiloide, que se cree que es tóxico, regula el tipo de información que las neuronas transfieren”.
¿Una nueva forma de prevenir la enfermedad de Alzheimer?
El estudio del equipo de la Dr. Slutsky sugiere que la proteína beta-amiloide forma parte de las moléculas endógenas que regulan la transmisión sináptica normal en el hipocampo, una región del cerebro que participa en el aprendizaje y la memoria. “Hay una larga lista de neuromoduladores que ayudan a optimizar la transferencia de información,” comentó. “Curiosamente, la beta-amiloide parece ser capaz de modular este filtro y moldear sus propiedades”.
La Dra. Slutsky cree que este nuevo estudio es una noticia desalentadora para los fármacos contra el Alzheimer que tratan de bloquear o eliminar el proceso de agregación amiloide-beta y que en la actualidad están en fase de ensayo clínico. “Nuestros datos muestran que, después de la liberación de beta-amiloide, la actividad sináptica de las neuronas se incrementa a través de un circuito de retroalimentación positiva. La interrupción de este circuito de retroalimentación positiva, creo, es la clave para la prevención de los primeros signos de la enfermedad de Alzheimer”.
La Dra. Slutsky completó su formación con una estancia post-doctoral en el MIT, hace cuatro años, especializándose en los mecanismos celulares que mantienen la función de la memoria. Recibió el Premio al Investigador Joven Internacional en la enfermedad de Alzheimer de la Fundación Rosalinde y Arthur Gilbert de la Federación Americana para la Investigación del Envejecimiento en 2008.
Además de la Dr. Slutsky, Dolev y Abramov, los autores del trabajo también se incluye a Hilla Fogel y Eyal Ruff TAU de la Facultad Sackler de Medicina, y Giuseppe Ciccotosto de la Universidad de Melbourne en Australia.



¿Qué otras teorías existen acerca de la aparición del Alzheimer? Si han desmontado la principal teoría de la formación de la enfermedad, ¿con qué otras hipótesis se está trabajando?
No han desmontado la principal teoría. Simplemente han demostrado que la proteína beta-amiloide es necesaria. La cuestión es cuanta es necesaria. El cuerpo humano, y sobre todo el cerebro, no es un “todo o nada”, sino la suma de un gran número de elementos interconectados entre sí.
Entonces es como yo me lo imaginaba… ¿Sabes de algún estudio que compare la cantidad de proteína beta-amiloide en enfermos de Alzheimer con sujetos normales?